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jueves, 22 de marzo de 2012

PROMETEO (9)





El frío
es un gran melómano.

De joven, su primo
- el viento, caballo
que lo
trae y que lo
lleva-
lo inició en los placeres de la música
penetrando

por el aire armonioso
de
las cítaras.





(Ilustración: Javier Velasco)


jueves, 23 de febrero de 2012

POMETEO (8)



La calle.

El cielo
sin sol
de las cuatro de la tarde
se
esmerila
de tristeza.
La llovizna, tan ingrávida,
más que gotas derrama

plumas.

La casa.

En el centro
negro
del salón,
el silencio pesa toneladas de

cristal.



(Ilustración: Javier Velasco)

viernes, 3 de febrero de 2012

PROMETEO (7)


¿De qué
material
es el frío,
que
quema, abrasa y besa
la carne

como un río

helado de lava?



(Ilustración: Javier Velasco)

miércoles, 25 de enero de 2012

PROMETEO (6)


Fumaba a menudo.

A veces, ni siquiera
           despegaba
el cigarrillo de mis labios

para poder
tener, al final,

la sensación de estar quemándome.


(Ilustración: Javier Velasco)

lunes, 9 de enero de 2012

PROMETEO (5)


El
frío
te
escupe
su
condición
con un fantasmal salivazo
y
te
infesta
de él.


(Ilustración: Javier Velasco)

sábado, 17 de diciembre de 2011

PROMETEO (4)


En esta casa, la única forma
posible
de calentarse
es abrir

la puerta de la nevera

y

sentarse enfrente
                 
                      a

esperar.


(Ilustración: Javier Velasco)

lunes, 12 de diciembre de 2011

PROMETEO (3)


Un nombre a uno le marca:
se nos nombra, y
somos.

Prometeo me impusieron, y desde entonces
tengo perdida
la batalla contra
el frío:

en él estaba

                      de lo que quería huir.



(Ilustración: Javier Velasco)

domingo, 11 de diciembre de 2011

PROMETEO (2)


Por eso
grito.

Igual que
podría
arrancarme la barba
o
los cabellos;

de la misma
forma que podría
arrancárselos
a ustedes
por el mero hecho de haberme encontrado

así.


(Ilustración: Javier Velasco)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

PROMETEO (1)


Para
que un conjuro surta efecto
hay que
descubrir un método y una dosificación
                                 progresiva
(similar
a cuando se enciende
una hoguera):

es muy fácil
que al neófito se le ahoguen

en humo

las primeras
llamas.

(Ilustración: Javier Velasco)